Quiz sobre el ciclo de vida de las mariposas
Huevo, oruga, crisálida, mariposa: lee cómo funciona la metamorfosis y luego responde diez preguntas.
Huevo y oruga
La vida de una mariposa empieza como un huevo diminuto, puesto sobre una planta que las crías podrán comer. La mariposa monarca, por ejemplo, solo pone sus huevos en el algodoncillo.
Del huevo sale una oruga, que es la larva de la mariposa. Su primera comida suele ser la cáscara de su propio huevo. Después casi no hace otra cosa que comer, y en pocas semanas puede llegar a ser muchas veces más grande que al nacer.
La piel de la oruga no se estira mucho, así que la cambia: muda la piel vieja unas cuatro o cinco veces mientras crece. Cada etapa entre una muda y la siguiente se llama estadio.
Dentro de la crisálida
Cuando la oruga termina de crecer, busca un lugar seguro, a menudo colgada cabeza abajo, y muda la piel por última vez. Debajo aparece un estuche duro llamado crisálida: es la etapa de pupa. Muchas polillas, en cambio, tejen a su alrededor un capullo de seda.
Dentro ocurre algo asombroso. Casi todo el cuerpo de la oruga se deshace en una especie de sopa, y pequeños grupos de células que estaban esperando dentro desde el principio construyen las alas, las patas, los ojos y las demás partes del adulto.
En muchas mariposas esto tarda entre una y dos semanas, aunque algunas especies pasan todo el invierno dentro de la crisálida.
La mariposa adulta
Al salir, la mariposa tiene las alas arrugadas y húmedas. Bombea líquido por sus venas para extenderlas y espera a que se sequen antes de poder volar.
Los adultos beben néctar con un tubo largo llamado probóscide, que mantienen enrollado cuando no lo usan. Perciben los sabores con sensores en las patas. La mayoría vive solo unas semanas, lo justo para aparearse y poner huevos, aunque las monarcas que migran a México pueden vivir unos ocho meses.
Estas cuatro etapas, huevo, larva, pupa y adulto, forman lo que los científicos llaman metamorfosis completa.