Quiz sobre las capas de la selva tropical
Cuatro capas, de arriba abajo
Una selva tropical está organizada en capas, como los pisos de un edificio. Arriba del todo está el estrato emergente: unos pocos árboles gigantes que asoman por encima del resto, a veces de 60 m o más, expuestos de lleno al sol y al viento. Las águilas anidan aquí.
Debajo está el dosel, un techo espeso de hojas y ramas entre 30 y 45 m de altura. Recibe la mayor parte de la luz del sol y de la lluvia.
Bajo el dosel está el sotobosque, un mundo en penumbra, cálido y quieto, de arbustos, árboles jóvenes y hojas grandes. Abajo del todo está el suelo del bosque, tan oscuro que solo le llega un 2 % de la luz del sol.
La vida en el dosel
La mayoría de los animales de la selva viven en el dosel, donde está la comida: frutos, flores, hojas e insectos. Monos, perezosos, tucanes, ranas arborícolas e incontables insectos pueden pasar allí toda su vida.
Muchas plantas crecen sobre las ramas en vez de en el suelo. Estas epífitas, como las orquídeas y las bromelias, toman el agua de la lluvia y del aire. El agua de lluvia se acumula en las hojas en forma de copa de las bromelias y forma pequeños estanques donde algunas ranas crían a sus renacuajos.
El dosel es tan difícil de alcanzar que los científicos usan cuerdas de escalada, grúas altísimas y pasarelas tendidas entre los árboles para estudiarlo.
Por qué importan las selvas
Las selvas tropicales cubren solo un 6 % de la tierra firme, pero albergan más de la mitad de todas las especies de animales y plantas terrestres. La Amazonia es la más grande.
Reciben mucha lluvia, normalmente más de 2,000 mm al año, y ayudan a producirla: los árboles absorben agua y la expulsan por las hojas, formando nubes.
Aunque sorprenda, el suelo de la selva es fino y pobre. Las hojas caídas se pudren rápido en el suelo cálido del bosque, y las plantas vuelven a absorber enseguida los nutrientes. Cuando se tala el bosque, el suelo se agota pronto.